¿Podríamos acostumbrarnos a imágenes como esta?

Camino hacia el metro, dos abuelos rebuscan entre los contenedores de basura, un chico intenta sacar con un palo restos del contenedor de reciclaje, una mujer de la limpieza se queja porque le da miedo entrar al banco a trabajar cuando todavía esta ese señor que encuentra cobijo en algún cajero automático, dentro del vagón varias personas pasan pidiendo… y lo peor es que estas imágenes han pasado a formar parte de nuestro día a día y no nos damos cuenta cuando pasamos por su lado.

Tenemos una sociedad cada vez más individualista, preocupada solo de los temas que le afectan a ellos mismos, y en el mejor y más optimista de los casos, a sus círculos más cercanos. Dónde ha quedado aquello de llamar al vecino para pedirle un poco de sal? Hoy es impensable!

¿Sería posible conseguir a una sociedad más preocupada por lo que ocurre a su alrededor? ¿Será posible transformar la sociedad no sólo para conseguir disminuir las desigualdades sino también para hacer que nosotros mismos nos convirtamos en luchadores y conseguidores de los derechos sociales?

Igual soy un poco ingenua, pero yo hoy, todavía, creo que otro mundo es posible.